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José Manuel Moliner: “cada año hay más corredores con unos niveles, ganas e ilusión increíbles”

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07 May José Manuel Moliner: “cada año hay más corredores con unos niveles, ganas e ilusión increíbles”

José Manuel Moliner, del Club Marató i Mitja, conoce perfectamente la Marató i Mitja. Es una de esas personas que tienen la fecha marcada anualmente en el calendario y que no fallan a esta gran cita del deporte provincial. Aquí nos explica su experiencia en la prueba.

17 participaciones en la MiM… para ti, ¿es la MiM el gran objetivo deportivo de cada año?

Yo diría que más que un gran objetivo deportivo es una grandísima ilusión poder estar cada año formando parte de esta familia que son para mí los corredores y corredoras de montaña. Es conmovedor verlos tan alegres y con tantísima ilusión en la salida de las carreras y muy especialmente en la MiM, los ves y te das cuenta de que están de fiesta.

¿Cómo te preparas para la MiM?

Bueno, siempre he tenido el hacer deporte como una forma de vida, desde mi infancia. Lo digo porque ese fondo es lo que me mantiene y me da fuerza para seguir. En estos años que he hecho la MiM ha habido de todo, ha habido años de salir a correr 4 o 5 días a la semana y hacer las dos salidas del club y otros años como por ejemplo este que las condiciones físicas no te permiten más, he estado tres meses saliendo a caminar por la montaña, unos tres días a la semana, 6 horas cada día. Tengo que decir que tengo la suerte de que estar en el monte caminando o corriendo para mí no es entrenar, sino disfrutar y desconectar.

¿Cómo ves los cambios de recorrido de este año?

A mí personalmente el recorrido de la MiM de siempre me parece ideal, un recorrido accesible y rápido para casi todo el mundo. Pero bueno, los tiempos cambian y seguramente tendrán sus motivos para variar el recorrido y sin duda pensarán que es mejor. Yo creo que los mortales tendremos que reservar y medir bien las fuerzas si queremos llegar a meta, pues los cambios y restar una hora la hacen bastante más dura. Esperemos que por ser el primer año no haga mucho calor.

 ¿Cómo ha cambiado este evento en dos décadas?

Son muchos años, todo ha cambiado mucho. Recuerdo que el primer año que la hice me presenté con un pantalón vaquero, unas botas que pesaban un kg cada una y una mochila llena de latas de cerveza y bocadillos. Éramos cuatro gatos que querían subir al Penyagolosa en 15 horas, pero todo ha ido evolucionando hacia lo que son hoy las carreras de montaña. Tenemos mejores materiales para hacer deporte, además las plataformas digitales dan a conocer la carrera y acude muchísima gente. Todo esto ha hecho que la MiM se convierta en el gran evento deportivo que es ahora, en el que la gente acude muy bien preparada, con ganas de competir y hacer buenas marcas. Destacar también que cada año se apuntan más corredoras con unos niveles, unas ganas y una ilusión increíbles.

¿Qué cosas crees que hacen singular la Marató i Mitja?

Yo diría que hay tres cosas que la hacen maravillosa y única, sin duda el camino es increíble, la organización es de diez y por supuesto los corredores y corredoras, que se ilusionan y se transforman para esta carrera. Me atrevería a decir que por un día somos mejores personas.

Por último, ¿nos podrías contar algunas anécdotas que hayas vivido en la MiM?

Bueno, son tantas horas las que he dedicado a esta carrera que tengo muchas anécdotas que recuerdo con alegría. Les haré memoria del año de la lluvia torrencial, que pusieron puentes de madera para cruzar el río y estaban los bomberos con cuerdas por si caía alguien, algo que en principio parecía difícil, les pregunté si había caído alguien y me dijeron que de momento ya habían recogido a tres. Tampoco olvidarán los que la hicieron el año de los 40 grados, vaya calor! Yo paré a tomar el baño en unas balsas, el calor era tremendo y el agua estaba genial. Al llegar a Sant Miquel de les Torreselles me encontré con un amigo mío bien preparado y me dijo “Lo dejo, esto es inhumano.” A mi me hizo gracia porque tenía toda la razón.